[Raeven comenta...] El Emperador Nieverest - Historia parche 5.3
Esta semana seguimos descubriendo la historia (o lore) que inunda el nuevo parche de World of Warcraft: Mists of Pandaria. En esta ocasión nos dirigimos hacia el Monte Nieverest donde nos encontraremos con su emperador.
¡No esperes más y dale al play!
El Emperador Nieverest - Historia parche 5.3 - WoWSfera
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[Raeven comenta...] Rebelión Trol. Estrenando el parche 5.3 en vivo.
Rebelión Troll - Historia 5.3 #001 - WoWSfera
Parche 5.3: Nuevas gestas heroicas
BlizzCon 2011: Mists of Pandaria y las clases
Haremos un alto en el mundo pandaren para hacer un repaso en profundidad de lo que Mists of Pandaria traerá para nosotros y que cambiarán radicalmente el funcionamiento actual de World of Warcraft. Así que cerramos el zoológico y nos ponemos con las cosas que nos afectan.
Como siempre, hay decenas de preguntas que hacerse, y casi todas empiezan por la fórmula "¿Cómo afectará Mists of Pandaria a...", por lo que hemos decidido arremangarnos y contestar mientras rellenamos el final de esa pregunta.
De nuevo, y como siempre, recordad que esta BlizzCon ha traído una vista previa, un prototipo, un concepto, que nada está escrito en piedra y todavía queda un largo camino hasta ver qué cosas quedan y qué cosas se pierden en la Senda de los Titanes (¿qué?¿acaso iba a olvidarme?¡pues no!)
Vamos allá, hoy presentamos...
¿En qué afectará Mists of Pandaria a mi forma de jugar?
[FanArt] En la biblioteca, por Atrani
Este dibujo os sonará, lo empecé hace eones y no lo acababa nunca... así que he pensado en enviarlo como está antes de que me lo mire más y se quede en mi ordenador sin ver la luz del sol.
En la Biblioteca
Como ya sabéis, empecé junto con Tiki la sección de lore (que ahora anda un poco colgada) pero que espero podamos acabar algún día. Quise hacer un dibujo de Atrani dando vueltas por el mundo enfrascada en la búsqueda de material para la Biblioteca de Wowsfera y me salió esto :3
Espero que os guste ya que lo he hecho con mucho cariño.
Entrada a la Antigua Forjaz en el parche 4.1
Como lo oís, uno de los cambios no revelados hasta el momento es que Antigua Forjaz está abierta "al público". Y me lo he encontrado así, de sopetón, y mientras movía a uno de mis personajes del PTR por la ciudad enana.
En el parche 4.1 podremos acceder a la parte antigua de la ciudad desde la puerta que encontraremos a nuestra izquierda nada más acceder a El Trono.
En la actualidad, existen 2 puertas cerradas a ambos lados del acceso a El Trono. En el parche 4.1 veremos que una de ellas ya se encuentra abierta, si traspasamos el umbral, nos conducirá hasta la Antigua Forjaz tras bajar dos tramos de pasillo.
Más detalles, sorpresas (¿quizá spoilers? ¡ojocuidao a los incautos! :P) e imágenes, tras el salto.
Thrall: Antes y Ahora
La página oficial española de World of Warcraft acaba de publicar un interesantísimo artículo explicando los cambios que se han producido en algunos de los personajes más emblemáticos de nuestro juego online favorito, así como los que están por venir. Estos cambios son multifactoriales y afectan, entre otros, al diseño del propio personaje; atendiendo como no podía ser de otra manera a razones de lore y acontecer de la historia de Azeroth.
En esta ocasión los Chicos de Azul se centran en la figura del jefe de guerra Thrall, aunque ya han confirmado que harán lo propio en un futuro próximo con otros protagonistas clave de la Historia del mundo Warcraft como Garrosh, Anduin Wrynn y Magni Barbabronce.
Nuestra Biblioteca de Lore ya cuenta los primeros acontecimientos importantes en Draenor así como la ascensión al poder de Orgrim Martillo Maldito. Mientras nos acercamos al tomo dedicado al linaje de Durotan... ¿qué mejor espera que compartir en los comentarios de esta entrada la propia historia de su hijo? Os esperamos allí, claro está, tras la lectura del artículo de Blizzard.
Thrall: Antes y Ahora

Las ciudadelas fortificadas permanecen en ruinas. Los bosques antiguos arden vivamente a la luz de la puesta de sol. Trechos áridos de desierto, conocidos antaño por atraer incluso a los viajeros más campechanos, hospedan ahora fértiles oasis llenos de nuevas especies de flora.
La devastación ha cambiado una gran cantidad de cosas. Mientras que los paisajes de los Reinos del Este y Kalimdor puede que hayan sido los más visiblemente afectados por el retorno de Alamuerte, muchos de los héroes de Azeroth han sufrido ellos mismos transformaciones radicales.
Thrall ha llevado muchos títulos durante su vida: esclavo, gladiador, chamán, jefe del clan Lobo Gélido y, recientemente, jefe de guerra de la Horda. Ahora, cuando el hijo de Durotan deja el manto de jefe de guerra y toma la simple vestimenta de chamán otra vez, echamos una mirada atrás en el tiempo, hasta su viaje y los acontecimientos que le han convertido en el orco que es hoy en día.
Biblioteca de Lore: El Consejo de las Sombras

El Consejo de las Sombras
Como una fuerza elemental del caos y de la destrucción atravesamos como rayos las tierras de los Draenei devastando todo lo que nos encontrábamos al paso. No perdonamos una sola vida. Ningún edificio quedó en pie. Las únicas muestras de su existencia eran los campos empapados en sangre en que habían trabajado durante casi cinco mil años y el olor rancio y acre de las enormes hogueras victoriosas que acabaron con esos cuerpos jóvenes. Los Draenei eran tan débiles, que apenas merecían el esfuerzo de nuestra batida. Pero, en el fondo, incluso victorias tan simples como ésta sirven para poner en su sitio a los inferiores…
Siempre ha sido así entre los de mi clase. Los poderosos pueden manipular fácilmente los instintos salvajes y brutales de las masas. El poder es la verdadera fuerza que dirige la gran máquina destructiva de la Horda. Aquellos que se creen en posesión de esta fuerza rodean a sus clanes con estandartes de violencia. Aunque sin un enemigo común, incluso los líderes de los clanes orcos se vuelven ciegamente unos contra otros. El hambre de destrucción prevalece entre los locos que dirigen la Horda; el poder y sólo el poder es lo único que se respeta sobre todas las cosas.
Yo soy Gul’dan, el más grande de todos los brujos e iniciado en el séptimo círculo del Consejo Interior de las Sombras. Nadie conoce como yo la oscura fascinación del poder definitivo.
En lo que se supone mi juventud, estudié las magias orcas con el chamán tribal de mi clan. Mi talento natural para encauzar las energías negativas y frías de la infla-dimensión oscura me situó de forma notable por delante del otros aprendices y sé que incluso Ner’zhul, el más grande de mis maestros, sintió celos de mí cuando mis habilidades crecieron.
Mis aspiraciones fueron creciendo por encima de las de mis semejantes y maestros, ya que sabía que su visión estaba limitada por su devoción al avance de la Horda. A mí no me importaba en absoluto ni la Horda ni sus insignificantes dirigentes. No me importaba lo más mínimo este mundo que dominábamos por completo. Tan sólo tenía en mente la oportunidad de comprender los misterios laberínticos de la Gran oscuridad. Había comenzado a explorar en secreto las energías mucho más allá de lo que cualquiera de mis “tutores” podría comprender jamás. Fue entonces cuando descubrí la existencia de un inmenso poder: el demonio Kil’jaeden. Me admiraba su furia sin corazón. Presenciar esta energía tan asombrosa era como ser engullido por un todo. En las fugaces y febriles pesadillas que me provocó, toqué la esencia de lo que había en el Más Allá. Se formó dentro de mí un ansia insondable, el deseo de manejar la furia de las etéreas tormentas y salir ileso del corazón yaciente de los soles.
Bajo la tutela de Kil’jaeden, me di cuenta de lo limitado que había sido mi entendimiento. Se me revelaron historias inimaginables de antiguas razas de demonios y dimensiones mágicas esenciales. Comprendí que existían mundos infinitos, dispersos en la oscuridad más allá del cielo, mundos hacia los que dirigiría la Horda como sólo alguien de mi talento podía hacerlo. Aunque permanecí con mi gente en el mundo oscuro y rojo de los Draenei, pronto aprendí a proyectarme hacia las profundidades de la infla-dimensión oscura, volviéndome casi loco por el caos susurrante que contiene. Aunque podía significar mi muerte, me sentía irresistiblemente atraído a continuar con mi estado hasta que finalmente desligado de mi existencia corpórea, comprendí los susurros. Fue entonces cuando hablé por primera vez con los muertos…
La devoción a los ancestros ha sido durante mucho tiempo el corazón de la religión orca. Casi toda la Horda creía que nuestros ancestros muertos nos observaban y guiaban desde las profundidades de algún reino perdido del caos. Yo pensaba que esta noción era sólo un producto del ritual y no de la realidad. En el interior de la infla-dimensión oscura descubrí que los espíritus de los muertos permanecían flotando en vientos astrales entre dos mundos. Entendí que vigilaban en silencio y por siempre a los clanes con la esperanza de encontrar algún medio de escape de ese tormento sin vida. Supe entonces que esos espíritus de la muerte podrían ser una herramienta muy útil para aquél que los sometiese a su voluntad.
Los años pasaron. Mi aprendizaje bajo Kil’jaeden me permitió convertirme en un de los brujos más poderosos de los últimos tiempos y era respetado como líder en la Horda, pero como siempre, empezaron a surgir tensiones entre los clanes. La destrucción de los Draenei no dejó nada con que alimentar a la gran bestia de la guerra. Después de siglos de violencia y guerras, habíamos conquistado finalmente todo nuestro mundo. Sin ningún enemigo más que aplastar y sin tierras que conquistar, los clanes cayeron en un estado de total anarquía. Disputas sin importancia entre los clanes terminaron en batallas en campo abierto y a derramamientos de sangre masivos. Aquellos líderes que intentaban asumir la posición de señores eran asesinados por las legiones hambrientas de la despiadada Horda. Supe que era el momento de reclamar el manto de poder que durante tanto tiempo se me había negado.
Pronto reuní a los pocos brujos que habían mostrado una chispa de pasión y habían intentado acabar con las insignificantes peleas entre clanes. Les enseñé el significado de la muerte, guiándolos en rituales secretos y enseñándolos a comunicarse con los espíritus de la infla-dimensión oscura. Aquellos que fueron incapaces de canalizar la energía fueron destruidos. Tiempo después se forjó un pacto entre los miembros de nuestro círculo y aquellos espíritus oscuros cuya energía habíamos aprendido a invocar. Utilizaría mi posición entre los brujos para moldear los pensamientos de otros mientras que, cubiertos por un velo de secreto, ellos serían inmunes a los caprichos de las masas sedientas de sangre. Y fue así como se creo el Consejo de la sombra.
Pocos meses después, el Consejo de la sombra tenía en sus manos todos los asuntos políticos de importancia dentro de la Horda. No ocurría nada en la Horda de lo que no estuviésemos al tanto y muchos acontecimientos tuvieron lugar por designio nuestro, realizados con tal astucia que ni los líderes de los clanes se daban cuenta de nuestras manipulaciones. Antes de medio año, habíamos asumido casi todo el control de los asuntos internos de la Horda. Pero más allá de nuestras secretas maquinaciones surgía amenazante la silenciosa y ominosa sombra del demonio Kil’jaeden.
Con la intención de ampliar nuestros recursos mágicos abrí una escuela de disciplinas mágicas que se conoció como Nigromancia. Comenzamos a entrenar a jóvenes brujos en los misterios arcanos de la vida y la muerte. De nuevo y con el tiempo, bajo la mirada del demonio Kil’jaeden, estos nuevos necrólitas adquirieron, tras indagar en las artes oscuras, el poder para animar y controlar los cuerpos de muertos recientes. Cada victoria, cada éxito, me conducía a un vacío que no podía llenar. Empecé a darme cuenta que el Consejo de la sombra sólo servía para mis propósitos hasta cierto punto y que si quería convertirme en el verdadero heraldo de nuestro destino necesitaría un poder aún mayor.
Biblioteca de Lore: El levantamiento de la Horda

El levantamiento de la Horda
Bajo el control secreto de Gul'dan y su Consejo de la Sombra, los orcos se fueron volviendo cada vez más agresivos. Construyeron enormes arenas donde los orcos afinaban sus habilidades guerreras en pruebas de combate y muerte. Durante ese período, unos pocos jefes de clanes denunciaron la creciente depravación de su raza. Uno de ellos, Durotan del clan Lobo Gélido, advirtió a los orcos que se perderían en el odio y la furia. Pero sus palabras fueron ignoradas, ya que jefes más fuertes como Grom Grito Infernal del clan Grito de Guerra dieron un paso adelante para defender una nueva era de guerra y dominación.
Kil'jaeden sabía que los clanes orcos estaban casi listos, pero necesitaba estar seguro de su lealtad absoluta. En secreto, hizo que el Consejo de la Sombra invocara a Mannoroth el Destructor, el recipiente viviente de rabia y destrucción. Gul'dan llamó a los jefes de los clanes y los convenció de que beber la sangre de Mannoroth, repleta de rabia, los haría totalmente invencibles. Liderados por Grom Grito Infernal, todos los jefes de clan excepto Durotan bebieron y por lo tanto sellaron sus destinos como esclavos de la Legión Ardiente. Fortalecidos por la rabia de Mannoroth, los jefes extendieron involuntariamente su subyugación a sus ignorantes hermanos.
Consumidos con la maldición de su nueva sed de sangre, los orcos buscaban liberar su furia sobre cualquiera que se alzara ante ellos. Sintiendo que la hora había llegado, Gul'dan unió a los errantes clanes en una única e imparable Horda. Sin embargo, sabiendo que varios de los jefes, como Grito Infernal u Orgrim Martillo Maldito lucharían por el control absoluto, Gul'dan colocó a un jefe de guerra marioneta para que gobernase a la nueva Horda. Y Gul'dan escogió para ello a Puño Negro el Destructor, un señor de la guerra orco particularmente depravado y cruel. Bajo la orden de Puño Negro, la Horda se probó a sí misma contra los sencillos draenei.
En el transcurso de pocos meses, la Horda erradicó a casi todos los draenei que vivían en Draenor. Solo un puñado de supervivientes dispersos logró evitar la asombrosa ira de los orcos. Emocionado con la victoria, Gul'dan se regocijó ante el poder y la fuerza de la Horda. Pero sabía que sin ningún enemigo contra el que luchar, la Horda se consumiría a sí misma con interminables peleas internas y un apetito imparable por la gloriosa carnicería.
Kil'jaeden supo que la Horda finalmente estaba preparada. Los orcos se habían convertido en la mayor arma de la Legión Ardiente. El astuto demonio compartió sus conocimientos con su amo Sargeras, que estaba a la espera, el cual estuvo de acuerdo en que la hora de su venganza finalmente había llegado.
Libro en el Juego
En el juego veremos este libro bajo el nombre: "El levantamiento de la Horda"
Este libro se puede encontrar en Forjaz, Pantano de las Penas y Durotar
Biblioteca de Lore: Kil'jaeden y el Pacto de las Sombras

Kil'jaeden y el Pacto de las Sombras
Cliptogrifos Draenei
Aproximadamente al mismo tiempo que nacía Medivh en Azeroth, Kil'jaeden el Impostor rumiaba entre sus seguidores en el Vacío Abisal. El astuto señor de los demonios, bajo las órdenes de su amo, Sargeras, estaba planeando la segunda invasión a Azeroth de la Legión Ardiente. Esta vez no se podría permitir ningún error. Kil'jaeden supuso que necesitaba una nueva fuerza para debilitar las defensas de Azeroth antes de que la Legión pudiera poner el pie en el mundo. Si las razas mortales, como los elfos de la noche y los dragones, se veían obligadas a luchar con una nueva amenaza, estarían demasiado débiles como para oponer una resistencia real cuando llegase la verdadera invasión de la Legión.
Fue entonces cuando descubrió el exuberante mundo de Draenor, flotando pacíficamente en la Gran Oscuridad Más Allá. Hogar de los chamánicos orcos, organizados en clanes, y los pacíficos draenei, Draenor era tan idílico como enorme. Los nobles clanes de orcos viajaban por las grandes praderas y cazaban por deporte, mientras que los inquisitivos draenei construían ciudades primitivas en los barrancos y picos del mundo. Kil'jaeden sabía que los habitantes de Draenor tenían un gran potencial para servir a la Legión Ardiente, si se los conseguía cultivar adecuadamente.
De las dos razas, Kil'jaeden vio que los guerreros orcos eran más susceptibles a la corrupción de la Legión. Hechizó al anciano chamán orco, Ner'zhul, de una forma muy parecida a como Sargeras puso a la reina Azshara bajo su control en eras pasadas. Usando al astuto chamán como su intermediario, el demonio extendió el salvajismo y las ansias de batalla por los clanes orcos. Pronto, la raza espiritual fue transformada en un pueblo sediento de sangre. Entonces Kil'jaeden pidió a Ner'zhul y a su pueblo que dieran el último paso: que se entregasen por completo a la búsqueda de la muerte y la guerra. Pero el anciano chamán, sintiendo que su pueblo quedaría esclavizado por el odio para siempre, se resistió de algún modo a la orden del demonio.
Frustrado por la resistencia de Ner'zhul, Kil'jaeden buscó a otro orco que llevase a su pueblo hasta las manos de las Legión. El astuto señor de los demonios finalmente encontró al discípulo voluntario que buscaba: Gul'dan, el ambicioso aprendiz de Ner'zhul. Kil'jaeden le prometió un poder incalculable a cambio de su completa obediencia. El joven orco se convirtió en un ávido estudiante de la magia demoníaca y se convirtió en el brujo mortal más poderoso de la historia. Enseñó a otros orcos jóvenes las artes arcanas y se esforzó en erradicar las tradiciones chamánicas de los orcos. Gul'dan le enseñó su nueva forma de magia a sus hermanos, un terrible nuevo poder que apestaba a fracaso.
Kil'jaeden, buscando reforzar su control sobre los orcos, ayudó a Gul'dan a fundar el Consejo de la Sombra, una secta secreta que manipulaba a los clanes y extendía el uso de la magia de los brujos por Draenor. A medida que más y más orcos comenzaron a utilizar la brujería, los apacibles campos y ríos de Draenor comenzaron a ennegrecerse y oscurecerse. Con el paso del tiempo, las grandes praderas que los orcos habían llamado hogar durante generaciones se marchitaron, dejando tras de sí solo suelo yermo rojizo. Las energías demoníacas estaban matando lentamente al mundo.
Libro en el Juego
En el juego veremos este libro bajo el nombre: "Kil'jaeden y el Pacto de las Sombras"
Este libro se puede encontrar en Scholomance, Stratholme y Bosque del Ocaso.

















