
Aegwynn y la caza del dragón
823 años antes de Warcraft I
Mientras las ideologÃas y rivalidades de las siete naciones humanas aparecÃan y desaparecÃan, los Guardianes siguieron manteniendo su constante vigilancia contra el caos. A lo largo de los años hubo muchos guardianes, pero en cada época solo habÃa uno que tuviera los poderes de Tirisfal. Una de las últimas Guardianas de la era se distinguió por ser una poderosa guerrera contra la sombra. Aegwynn, una fiera chica humana, se ganó la aprobación de la Orden y recibió el manto de Guardiana. Aegwynn trabajó vigorosamente para cazar y erradicar a los demonios allá donde los encontrase, pero a menudo cuestionaba la autoridad del Consejo de Tirisfal, dominado por hombres. CreÃa que los antiguos elfos y los hombres ancianos que presidÃan el consejo eran demasiado estrictos y no tenÃan la suficiente visión de futuro como para poner fin de una vez por todas al conflicto con el caos. Impacientándose con las eternas discusiones y debates, ansiaba demostrar su valÃa ante sus iguales y superiores, y como resultado a menudo en situaciones cruciales escogÃa al valor en lugar de la sabidurÃa.
A medida que su maestrÃa sobre el poder cósmico de Tirisfal crecÃa, Aegwynn se fue dando cuenta de que un número de poderosos demonios acechaban en el helado continente norte de Rasganorte. Aegwynn viajó al lejano norte y siguió a los demonios hasta las montañas. AllÃ, descubrió que los demonios estaban cazando a uno de los últimos vuelos supervivientes y drenando la magia innata de las antiguas criaturas. Los poderosos dragones, que habÃan huido ante la imparable marcha de las sociedades mortales, descubrieron que estaban demasiado igualados contra la magia oscura de la Legión Aegwynn se enfrentó a los demonios, y con la ayuda de los nobles dragones, los erradicó. Pero cuando el último demonio fue desterrado del mundo mortal, se desató una gran tormenta en todo el norte. Una enorme cara oscura apareció en el cielo sobre Rasganorte. Sargeras, el rey de los demonios y señor de la Legión Ardiente, apareció ante Aegwynn brillando con energÃa infernal. Informó a la joven Guardiana que la hora de Tirisfal se acercaba a su fin y que pronto el mundo se arrodillarÃa ante la embestida de la Legión.
La orgullosa Aegwynn, creyéndose rival para un dios amenazante, liberó sus poderes contra el avatar de Sargeras. Con una creciente preocupación, Aegwynn se enfrentó al señor de los demonios con sus poderes y consiguió matar a su concha fÃsica. Temiendo que el espÃritu de Sargeras quedase libre, la atrevida Aegwynn encerró la arruinada cáscara de su cuerpo dentro de uno de los antiguos salones de Kalimdor que habÃa sido arrastrado al fondo del mar cuando el Pozo de la Eternidad se colapsó. Aegwynn no sabrÃa nunca que habÃa hecho exactamente lo que querÃa Sargeras. De forma inadvertida, habÃa sellado el destino del mundo mortal, ya que Sargeras, en el momento de su muerte corpórea, habÃa transferido su espÃritu al cuerpo debilitado de Aegwynn. Sin que la joven Guardiana lo supiera, Sargeras permanecerÃa oculto dentro de los oscuros rincones de su alma durante muchos años.
Libro en el Juego
En el juego veremos este libro bajo el nombre: "Aegwynn y la caza del dragón"
Este libro se puede encontrar en Ciudad de Ventormenta, Claros de Tirisfal, Monasterio Escarlata y Páramos de Poniente.













